 | por José María Miguez | Entre el hambre, la cultura, la ignorancia y la desidia.? Que cada uno haga lo que tiene que hacer Cuando llegamos a un río protegido y vemos que un poblador o lugareño está pescando con "carnada y tarrito" en la modalidad "meta palo y a la bolsa"; nos invaden sensaciones y pensamientos de variada índole. Luego de un momento de rabia instantánea, nos preguntamos los motivos de tal escena y cómo evitar tener que mirar siempre, - y cada vez con mayor frecuencia - la misma película. Entonces, con nuestros ocasionales compañeros, o aún en la intimidad de la pesca solitaria, comienza un debate intenso que transita siempre por los mismos carriles terminando invariablemente con las mismas conclusiones: …….que "siempre lo mismo", que los "furtivos", que el "negocio", que los "controles", que las "autoridades", que "el hambre y la situación económica", que los "comerciantes que compran truchas", que la "falta de presupuesto y medios", que la "cultura local y la pesca de subsistencia", que la "educación", que los "accesos", que la "inoperancia", que la "corrupción", que la "desidia" y finalmente….. "no tiene solución". Una pequeña vibración delata un pique en la punta del líder y el debate termina abruptamente, las preguntas cesan, y la discusión continuará la próxima vez que nos topemos con otro "tarrito", otro "palo" y otra "bolsa"; casi seguramente el año entrante, o durante el invierno en las cenas de camaradería y en las pantallas de los monitores. Esta claro que siempre planteamos los mismos interrogantes y arribamos siempre a las mismas conclusiones; muchas veces hasta justificamos con la lógica del sentimiento las acciones de quienes por necesidad, cultura o ignorancia "matan un pescadito para comer"; o de aquellos que "por falta de presupuesto" no pueden desarrollar en forma eficiente su trabajo. Lo cierto es que año tras año presenciamos la misma película y recurrentemente el final es siempre el mismo. Algún día las cosas deberán cambiar, y ese día deberá llegar antes de que ya no sea necesario que llegue. Alguna vez deberá proponerse un plan "integral" cuyas soluciones contemplen a "todos los actores y todos los factores", y que además lo hagan en forma simultánea más temprano que tarde. Las fotografías que acompañan a la presente corresponden a dos pobladores pescando furtivamente en el río Malleo; en pleno día, a escasos metros del centro del pueblo sin recatos ni temores de ningún tipo. Combatir perseguir y reprimir a estos pescadores de "tarrito", no parece ser el camino efectivo para terminar con el problema; por otro lado el tantas veces mentado camino de la educación se antoja demasiado lento y lejano en el tiempo, para cuando se logre cambiar costumbres y modismos sociales ancestralmente establecidos; tal vez ya no queden peces en los ríos. Sin embargo si se desarrollara una campaña de concientización que involucre a todos los actores al mismo tiempo y que llegue a todos los sectores por igual, tal vez y solo tal vez, aún estemos a tiempo. PPM |